Ficha Técnica:
Titulo original: Giallo.
Año: 2009.
País: USA, Reino Unido, España, Italia.
Duración: 90 min.
Director: Dario Argento.
Guión: Dario Argento, Jim Agnew, Sean Keller.
Producción: Rafael Primorac, Richard Rionda Del Castro, Adrien Brody.
Fotografía: Frederic Fasano.
Música: Marco Werba.
Montaje: Roberto Silvi.
Diseño de producción: Davide Bassan.
Reparto: Adrien Brody, Elsa Pataky, Emmanuelle Seigner, Robert Miano.
Sinopsis:
La modelo americana Celine (Elsa Pataky) es secuestrada en Milán durante la Semana de la Moda. El autor es un asesino en serie anónimo que terminará siendo conocido bajo el seudónimo de Giallo (Amarillo) y que hace pasar a sus víctimas por diversas torturas antes de asesinarlas. Linda (Emmanuelle Seigner), la hermana de Celine, deja el asunto en manos del inspector Enzo Lavia (Adrien Brody), que deberá encontrar a la chica antes de que sufra el mismo destino que las víctimas anteriores.
Crítica:
Cuando se anunció a bombo y platillo el rodaje de “Giallo”, muchos sentimos gran curiosidad por el proyecto. Dario Argento llevaba una buena temporada de fiascos artísticos que hacían pensar que el genio que estaba detrás de sus mayores logros era su ex – novia Daria Nicolodi. No deja de ser curioso que justo cuando se separó de ella, concretamente durante el rodaje de “Terror en la Ópera” (Opera, 1987), fue cuando vino una ristra de títulos fallidos o directamente espantosos. Pocas joyas podemos encontrar. Para recuperar a unos fans que llevaban abandonando su nave poco a poco, Argento recurrió a realizar el esperado punto final a su incompleta “Trilogía de las Madres” formada por “Suspiria” (1977) e “Inferno” (1980) con “La Madre del Mal” (La terza madre, 2007). A unos pocos les convenció y la mayoría abandonó definitivamente toda esperanza de recuperación. Poco después del estreno, a Argento le llegó un guión escrito específicamente para él, lo reescribió y se puso manos a la obra con un reparto de relumbrón. Por el título, parecía un homenaje al género en el que triunfó.
Pero lo que Argento dio a cambio, fue la confirmación definitiva de su triste decadencia. Mucho se teme uno que aunque el resultado final fuera montado por los productores y no por el italiano, poco se iba a mejorar de haber supervisado Argento el proyecto. De “Giallo” (amarillo) sólo tiene el color de la piel del asesino: Brody en un doble papel (y esto no es un spoiler, aunque lo parezca) y acreditado como Byron Diedra, en una caracterización al tiempo risible e imposible a lo “Porrambo”/macarra de videojuego del tipo “Final Fight” del todo a 1 euro que desfigura a chicas hermosas para convertirlas en feas (cosas de traumas infantiles) para después acabar con ellas. Lo que nos queda es un producto desangelado, inerte, aburrido, televisivo en el peor sentido del término, incomprensible por momentos y siempre triste. Si lo que leen no les asusta lo suficiente lean lo que piensa el compañero Adrián Esbilla: “Vendida como un regreso de Dario Argento sobre los estilemas/ritmos/tonos del thriller all’ítaliana que el mismo contribuiría a instaurar de forma definitiva se trata, en realidad, de un lamentable policiaco con psicópata incluido que no sobrepasa, en ningún aspecto, el nivel de cualquier telefilme norteamericano (inclúyanse los canadienses) de sobremesa o el de los productos más encallecidos del direct to DVD actual. Es decir, pobreza de medios y espíritu, interpretaciones desangeladas, especialmente patético en el caso de Adrien Brody, y formalismo formulario a la moda en cuanto a montaje, fotografía o puesta en escena (si la hubiere). La decadencia y desorientación de Argento pocas veces fue tan dolorosa y el film ni siquiera puede leerse a modo de auto-parodia, tal es su triste naturaleza real”.
Con unos Brody y Seigner prácticamente sonámbulos, un “Diedra” de verlo para creerlo y una Elsa Pataky que contra todo pronóstico acaba siendo la mejor del reparto aunque el 95% por ciento de su actuación consista pegar muchos gritos y decirle al asesino que “es feo”, al sufrido espectador le queda esperar que Argento haga sus características pirotecnias con la cámara o con la fotografía para intentar “maquillar” el resultado. O por lo menos que introduzca sorpresas en el guión. La verdadera sorpresa viene al contemplar una puesta en escena carente de imaginación y digna no de un “auteur”, sino de un “Yesman” contratado por los productores para enchufar la cámara. Planicie absoluta. Y el espectador medianamente (por no decir poco) entrenado en mil “thrillers” se huele la revelación de que el héroe tiene “un pasado”…en el que justamente asesina asesinos.
Y si no es un homenaje al género Giallo… ¿Qué es “Giallo”? Simplemente una mezcla de policíaco rutinario con el “torture porn” que popularizasen “Hostels”, “Saws” y demás en donde Argento en líneas generales pasa del gore excepto en dos momentos puntuales: El machacamiento de una cara a martillazos y la cortadura de un dedo, servidos por el siempre excelente Sergio Stivaletti y su equipo de maquilladores. Ahí es donde se encuentra el único punto de interés de un título que hace recordar aquella frase de Pier Paolo Pasolini al final de “El Decamerón” (Il Decameron, 1971): “¿Por qué realizar una obra cuando es mucho más bello soñarla solamente?”
¿Ensañamiento cruel en la reseña? No, aunque por mis palabras pueda dar pie a ese pensamiento. Simplemente tristeza por ver el fin de un director despreciable para unos, magistral para otros, de grandes glorias en el pasado, triste presente y aterrador futuro para servidor. Si nada lo impide, este año estrenará su “Drácula 3D”, suerte.



















La película es un desastre a todos los niveles, una broma muy pesada.
ResponderSuprimirNo sé, y me gustaría saber si alguien me lo puede aclarar, si lo de titular a la película "Giallo" es mera casualidad con el subgénero o sí que realmente Argento quiso hacer un homenaje al fantástico italiano, cosa esta última que me cuesta muchísimo creer.
Yo tengo muchas esperanzas en "Drácula 3D"; por Hauer haciendo de Van Helsing pero sobretodo porque algunos últimos productos de Dario como "La Terza Madre" o "Non Ho Sonno" tienen momentos brillantes.
Lo de llamarla "Giallo" imagino que fue por motivos estrictamente comerciales y apelando directamente a los fans que le quedan a Argento, aprovechando que el malo tiene la piel amarilla.
ResponderSuprimirDe Argento tengo que ver una de las dos cosas que me quedan por ver de él: "Jennifer", su capítulo para la primera temporada de "Masters of Horror" y del que me hablaron maravillas. Y también "El Síndrome de Stendhal".