lunes, 15 de octubre de 2012

Crítica de “Apocalipsis Island: Guerra Total Z” por Daniel Rodríguez Sánchez



Ficha Técnica:

Título: Apocalipsis Island: Guerra Total Z.
Autor: Vicente García.
Diseño de portada : Alejandro Colucci.
Formato : Tapa blanda.
Editor : Vicente García.
Editorial: Dolmen.
Páginas: 311.
ISBN: 978-84-15296-45-4.
Precio: 17,95 €.

Sinopsis:

Tras varios años de la ebullición de la Gran Plaga, durante un largo periodo en el que se ha asentado la convivencia entre humanos y zombies, surge una nueva batalla. Las grandes ciudades se desvanecen, el mundo adquiere un aspecto ya tremendamente apocalíptico mientras se libra el último conflicto que puede ser definitivo.

Crítica:

Vicente García presenta una nueva entrega de su particular y personal epopeya apocalíptica en la que la raza humana se ve mundialmente atacada por hordas de muertos vivientes. Se trata de “Guerra Total Z”, la cuarta y hasta hora última entrega de “Apocalpisis Island”. Las otras tres partes anteriormente editadas narraban la eclosión de una gran epidemia zombie que poco a poco iría destruyendo el mundo tal y como lo conocemos, a través de las vivencias de dos personajes que paulatinamente irían adquiriendo una importancia tal que los ha convertido en uno de los principales alicientes de la historia. Los inicios de la saga editada por Dolmen destacaban por exponer una afectuosa conexión con el subgénero del muerto viviente a los niveles que lo ha encumbrando dentro de la cultura popular (Innumerables clichés utilizados con cierto cariño, gran número de homenajes a películas clásicas del subgénero, etc.) convirtiendo el relato en un caramelo muy apetecible para el fan del zombie. La saga de “Apocalpisis Island” es un perfecto reducto donde experimentar todas esas vivencias dramáticas inmortalizadas en otros medios (como el cine, la pequeña pantalla o el cómic) en un formato tan interesante y difícil de desarrollar como es la literatura, añadiendo el aporte castizo de trasladar el drama a entornos tan familiares como Mallorca o Barcelona.

Ya entrando en materia de lo que nos ofrece esta cuarta entrega, “Guerra Total Z”, cabe decir que García corta de un plumazo algunos leves síntomas de repetición latentes en una valoración global de las últimas entregas ya desde las primeras páginas. Este cuarto episodio se inicia con un jugoso flashback que llevando la historia a terrenos mucho más “militarizados” (en un tono que en posteriores páginas se asentaría) nos permiten además conocer un poco más del principal héroe de la historia, Marc. Posteriores páginas nos trasladan de nuevo al enfrentamiento entre humanos y zombies, teniendo como telón de fondo el militarismo de fuerzas armadas que por momentos nos recuerdan a muchas de las vistas en “El Día de los Muertos” (Day Of The Dead, George A. Romero, 1985). Como hacía Romero en la película, obra culmen e incuestionable del subgénero zombie en la gran pantalla, García utiliza al muerto viviente para exponer situaciones moralmente cuestionables, con cierta intencionalidad en la denuncia sin perder un ápice de credibilidad. Nuevamente, y aunque cambie en cierta medida el contexto del libreto, García asemeja sus influencias con desparpajo y admirable atrevimiento, ensamblándolas a la perfección con el resto de la narración.

En la lectura se aprecia cierto atrevimiento del autor por cambiar algunas bases que cimentaban las anteriores partes, con la inclusión de alguna que otra pirueta argumental (Como el flashback previamente mencionado) y un ligero cambio en el tono hacia los personajes, logrando una mejor conexión con el carácter de los mismos. Aún así, es a través de Marc y Tony (Dos de los personajes a través el lector se sumerge en la historia global) donde se percibe una evolución de la historia a terrenos un poco más oscuros e intimistas, logrando comprometerles en acciones incómodas que da un cariz mucho más serio y adulto al tratado de la historia. El primer trayecto nos sitúa dentro de una sub-historia paramilitar con extraños experimentos con los muertos vivientes. Si bien está perfectamente narrado y aporta información de una forma tan paulatina que añade un componente ciertamente angustioso (En el mejor sentido de la palabra), sí es cierto que esto puede dejar un poco confuso al despreocupado lector. Aunque, eso sí, posteriormente la narración vuelve por los fueros de las predecesoras entregas entrando de lleno en un conflicto a nivel mundial que dejará totalmente noqueada a la Humanidad; un tercio final con Madrid como campo de batalla se antojará como la fase estrella de la lectura, retratando un nuevo enfrentamiento entre humanos y muertos vivientes en un aspecto mucho más tenebroso, seco, tenso y apabullante que lo acontecido previamente en la saga.

El mejor piropo que se puede regalar a “Guerra Total Z” es que acierta a la hora continuar unos hechos previos respetando mayormente sus bases argumentales y estilísticas, maquillando el resultado con un ligero cambio de tono que impida a los entusiastas de sufrir algún que otro síntoma de repetición. Además, en este episodio se potencia el aspecto “Post-apocalíptico” (Vertiente de la ciencia ficción que enfoca la destrucción de la humanidad como la conocemos actualmente debido a una catástrofe de épicas proporciones) del relato, ganando aún más en su dimensión siniestra. En general el planteamiento de la historia (O más bien, de su continuación) está bien planteado y desarrollado, con un estilo pausado y conciso siendo algo que la forma en la que está enfocada la historia necesita. Tan solo achacar, algún que otro fallo gramatical que puede molestar al lector, como el uso abusivo de comas en la construcción de algunos párrafos o el determinado uso de varios vocablos. Nada que empañe el admirable resultado final, que deja al lector con incesantes ganas de descubrir el futuro de la historia.

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